Actualmente el procedimiento quirúrgico ideal para tratar esta patología es la opción de la Cirugia Laparoscopica. Esta se denomina como el estándar de oro.
La 1era colecistectomia por vía laparoscopica fue en el año 1985 por el Dr. E. Muhe, en Alemania. Le siguen en Francia los Drs. P. Mouret y Dubois en el 1987-1988, y luego en el 1988, en los Estados Unidos, el Dr. J. B. Ackerman y en el 1989 los Drs. E. J. Reddick y Dr. W. Saye. Ya hace más de 25 anos que se está practicando este procedimiento como una opción de rutina.
La cirugia de la vesícula por laparoscopia se denomina como una Cirugia Minimamente Invasiva ya que se utilizan instrumentos especiales para penetrar la cavidad abdominal y proceder a extirpar la vesícula quirúrgicamente. Estos instrumentos son el laparoscopio, disectores, separadores, grapadoras y tijeras, con los cuales se logra extirpar la vesícula por ‘incisiones’ pequeñas de ½ cm a 1cm de largo! Los instrumentos diseñados especialmente para el uso en la laparoscopia por vía laparoscopica son de 5mm a 10mm de diámetro. Normalmente se usan de 2 a 3 de estas incisiones; luego de 24hrs, si el paciente permanece con la condición estable, se le da de alta.
Como el abordaje es de invasión mínima, el trauma a los tejidos es considerablemente menor que en el de la cirugia tradicional abierta. Los riesgos y las complicaciones son infrecuentes pero pueden existir; aunque los riesgos de una colecistectomia laparoscopica son menores que los riesgos de dejar una condición patológica sin tratamiento.
Siempre habrá que evaluar al paciente para que se cumplan los criterios para ofrecer la opción de la laparoscopia, ya que pueden existir ciertas condiciones que puedan ameritar un abordaje tradicional.
Estas decisiones se toman de manera consensual entre el paciente y el cirujano. De la misma forma, los riesgos propios y posibles complicaciones de la operación se deben de discutir cuidadosamente y detenidamente con el cirujano.